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viernes 9 de enero de 2009

Empezó 2009, y desear es lograr un poco

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Es inevitable. Cuando llega un año nuevo, sin estrenar, nos da por anotar deseos y atesorarlos. El espíritu pragmático, que se ríe del destino y apuesta a la voluntad para alcanzar todas las metas, dirá que tal práctica es una verdadera tontería. Lo dudo mucho. A fin de cuentas creer es el primer paso de toda victoria.

Por mi parte, doy fe de que anotar los deseos funciona. Durante años mi lista se reducía a lo obvio (que mis seres queridos estuvieran sanos y felices, que los Reyes me trajeran la Play ) y siempre, invariablemente, incluía la frase: Encontrar una solución para mis migrañas . Mi voluntad de poco sirvió; un día, sin que mediara más que la paciencia y las posibilidades únicas de Internet, un comentario en un foro me liberó de esa horrible y tenaz penuria. En esta nota está esa historia: www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=902064

Creo, por lo tanto, que el deseo es tanto o más poderoso que el brío y la perseverancia.

Como todos los años, deseo la paz para nuestro mundo, que lleva ya milenios de convulsión y conflicto. Lo menciono porque aunque el asunto parece estar tan lejos de realizarse como del repertorio tecnológico, Internet nos ayuda hoy a darnos cuenta de que los humanos somos todos muy parecidos. Quizá profesamos religiones diferentes, tal vez nuestros antepasados se enfrentaron en alguna contienda territorial, pero la tecnología nos ofrece una mirada cada vez más clara de nuestro vecino. Nadie es un demonio. Todos queremos vivir en paz y prosperidad, salvo el puñado de descarriados que, estadísticamente, no puede sino existir.

Hoy vemos más claramente que tenemos un solo pequeño planeta, sin repuesto, sin service, sin otro lugar en el vasto universo adonde ir. Pocos inventos en la historia han hecho tanto por la paz como la computadora personal y la red de redes.

En el terreno estrictamente técnico, son pocos los deseos que podría llegar a ver realizados, al menos en el corto plazo. Pero ése es el poder magnífico del desideratum ; no necesita ser posible. Al deseo le alcanza con existir.

Por ejemplo, quisiera que 2009 fuera menos desastroso en términos de seguridad informática. Hay muchas personas en línea que no tienen ni la experiencia ni el tiempo para estudiar las artificiosas líneas de defensa contra virus, piratas informáticos y espías; los vándalos digitales se aprovechan de esto. Y sin embargo, seguimos avanzando alegremente sin que el código seguro sea por ahora más que una promesa incumplida. No me cabe duda de que las empresas están realmente preocupadas. Sé también que están tomando medidas, pero creo que deberían ir más allá y replantear por entero la forma en que están escribiendo código. De otro modo, millones de personas están cada día expuestas a amenazas que, para empeorar el panorama, son invisibles, silenciosas y muy difíciles de comprender.

Otro de mis deseos para el año que acaba de iniciarse, en alguna medida relacionado con el anterior pero con más posibilidades de realizarse, es que se sigan desarticulando las bandas de pedófilos que destrozan, con la impiedad del monstruo, lo más valioso y tierno que tenemos, los chicos. Hubo logros importantes en 2007 y 2008. No hay que cejar ni bajar la guardia, y creo sinceramente que existen los recursos y las herramientas para hacer frente a esta abominación. Es verdad que hay lagunas legales. Pero para eso están los jueces. No hay nada más importante, no existe nada que debamos proteger con más empeño, que una criatura.

También deseo que Internet llegue a más lugares y más personas. Todavía hay bolsones de oscuridad digital, y aunque nos deberían avergonzar menos que el desastre del hambre y la falta de agua potable, de todas formas hay que pugnar por llevar la información, la multiplicidad de voces y la inteligencia colectiva cada vez a más personas. El autoritarismo, la censura y todas las amenazas a los derechos civiles retroceden cuando la información fluye libremente. Es el principio fundamental del periodismo, y es precisamente allí donde a la prensa independiente le cuesta sobrevivir que Internet se ve prohibida o coartada.

En otro orden de cosas, espero que 2009 nos vuelva más solidarios en términos de tecnología. Mientras seguimos esperando que los proyectos como One Laptop Per Children lleguen a algo, todos podemos donar tecnología, desde los particulares hasta las empresas. Ojalá alguna gran compañía ponga un software que ya no está en los comercios como freeware este año. No es una locura. Lo que con cierta ligereza llamamos discontinuado sería para muchas personas de una ayuda inestimable. Y en cuanto al resto de nosotros, salvo que realmente necesitemos el dinero, quizás sea mucho más sano que donemos esa vieja PC en lugar de sacarle 200 pesos en el sitio de subastas.

También espero que 2009 nos encuentre más conscientes en términos de consumo de energía y cuidado del medio ambiente. Hay que buscar el equilibrio adecuado para emplear tecnología reduciendo al mínimo todos los factores contaminantes. Y esto no es siquiera remotamente sencillo. Por ejemplo, apagar la computadora cuando no se la usa ahorra electricidad, pero también es bastante estresante para la electrónica; en este sentido, es preferible dejarla encendida ¿Qué es más conveniente para nuestro planeta, que gastemos menos electricidad o que el hardware dure más tiempo? Como la ecología está de moda, muchos argumentos se vierten porque son políticamente correctos, sin pensarlo demasiado.

Con todo, prefiero al que toma alguna medida sin reflexionar mucho, con la mejor de las intenciones, al que cree que el calentamiento global es un invento de los diarios. Dicho sea de paso, incluso si fuese un invento de los diarios, el ser consciente de que tenemos un solo planeta y que su equilibrio de fuerzas es delicado y frágil constituiría un enorme paso adelante. No olvidemos que la palabra eco , en ecología, viene de oikos , morada en griego.

Estos son algunos de mis deseos tecnológicos para 2009. Hay, claro, muchos otros, pero son estrictamente personales. Los hay tecnológicos, pero irrelevantes, como por ejemplo que traduzcan mejor Facebook y eviten los errores de tipeo; es solicitudes no solucitudes , muchachos. Tengo incluso deseos tecnológicamente irrealizables, como 100.000 veces más potencia de cálculo al precio de hoy; en fin, tendré paciencia. Algunos de mis deseos son verdaderamente triviales, pero el lector sabrá comprenderme; por ejemplo, quisiera que encontraran una alternativa a los embalajes de plástico que usan para casi todo el software y el hardware; o que lo vendan con los explosivos adecuados para abrirlo de forma rápida y ciertamente más segura que la motosierra que tengo en casa para ese fin.

¿Sumamos deseos? ¿Cuáles son los tuyos para este año? Hagamos una buena lista en los comentarios. Es, después de todo, una forma de anotarlos. En lanacion.com o por mail a tecnologia@lanacion.com, dejanos qué deseás en tecnología para este flamante 2009.


Fuente: LANACIÓN.com

Url original: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1085785


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